Las paguitas de los empresarios
En Almonte conocemos bien la tierra, el sudor y lo que cuesta levantar la persiana cada día. Pero también conocemos bien el lenguaje de los de arriba. Durante años, hemos escuchado a ciertos sectores empresariales y a la derecha local y autonómica llenarse la boca hablando de las "paguitas". Usan esa palabra con desprecio para referirse al subsidio de desempleo, a la Renta Mínima o a cualquier ayuda que permita a una familia no hundirse en la miseria. Dicen que "la gente no quiere trabajar porque prefiere la paguita".
Sin embargo, parece que cuando el dinero público fluye hacia sus cuentas corrientes, el nombre cambia mágicamente. Entonces ya no es una paguita: es un "incentivo a la transformación digital" o una "ayuda estratégica a la comercialización".
Hablemos claro: la viga en el ojo propio. La Junta de Andalucía acaba de poner sobre la mesa 88 millones de euros (procedimiento 25928) para el sector agroalimentario. Dinero a fondo perdido. Dinero que sale de tus impuestos. Esos mismos "empresaurios" que se quejan de que el Estado es un "atracador" cuando tienen que pagar el salario mínimo a sus jornaleros, son los primeros en la cola para pedir que el Estado les pague la nueva maquinaria de su empresa.
¿Por qué el dinero para el trabajador es "gasto" y el dinero para el rico es "inversión"?
Doble rasero moral: Si un parado recibe 480€, es un "mantenido". Si una gran comercializadora recibe 500.000€ para renovar su nave, es un "capitán de la industria".
Socializar pérdidas, privatizar beneficios: El riesgo de modernizar su empresa lo pagamos todos con dinero público (el 85% de la UE y el 15% de la Junta), pero el beneficio que genere esa máquina se lo queda exclusivamente el dueño.
La falacia del "derrame": Nos dicen que si les damos dinero a ellos, crearán empleo. Pero la realidad es que muchas de estas ayudas se usan para automatizar, es decir, para sustituir manos de obra por máquinas pagadas con nuestros impuestos.
Desde Podemos Almonte lo decimos alto y claro: menos lecciones de moral de quienes viven del BOJA mientras critican el BOE. Si hay dinero para que las empresas sean más ricas, debe haber dinero, primero y antes que nada, para que las familias de nuestro pueblo vivan con dignidad.
Basta ya de ver la paja en el ojo ajeno y ocultar la viga de las subvenciones millonarias en el propio.