sábado, 7 de marzo de 2026

No es ruido, es avance: 5 verdades incómodas (y esperanzadoras) sobre el nuevo feminismo.

No es ruido, es avance: 5 verdades incómodas (y esperanzadoras) sobre el nuevo feminismo
España se sitúa hoy como el cuarto país en el índice europeo de igualdad de género, un avance institucional titánico logrado en tiempo récord. Sin embargo, nos enfrentamos a una paradoja eléctrica: cuanto más avanzamos, más virulenta es la reacción. ¿Por qué el ruido de la ultraderecha es hoy más ensordecedor que nunca? La respuesta no es un fallo de nuestra estrategia, es el termómetro exacto de nuestro éxito. Este no es un resumen político; es una hoja de ruta para entender por qué la estructura de lo cotidiano está cambiando y por qué ese cambio es, por fin, irreversible.


1. La reacción es el mejor indicador de éxito
La historia nos enseña que el sistema solo grita cuando siente que está perdiendo el control. Durante la Revolución Francesa, cuando las mujeres exigieron que la "igualdad" las incluyera a ellas, la respuesta fue el cadalso. Hoy, el auge de los discursos reaccionarios no es un evento aislado, es la respuesta "clásica" ante un movimiento que ya no se conforma con pedir permiso, sino que transforma las instituciones desde dentro. No queremos ser dueñas de la propiedad, queremos hackear la idea misma de propiedad. Como bien planteó Mary:
"Considerar el poder de forma distinta es lo fundamental... El poder debe ser colaborativo y no una propiedad".
2. Violencia obstétrica: el sistema bajo nuestra piel
La medicalización del cuerpo femenino ha convertido los paritorios en espacios de una vulnerabilidad aterradora. Hablamos de una "complicidad entre doctor y padre" que trata a la mujer no como paciente, sino como ganado. El sistema sanitario arrastra un "plus de androcentrismo" que ignora nuestra autonomía en el momento más crítico de la vida.
Es hora de llamar a las cosas por su nombre:
  • La maniobra de Kristeller: Médicos subidos a horcajadas sobre el abdomen de la madre, presionando con violencia, arriesgando órganos y vidas.
  • El "punto del marido": Ese cosido excesivo tras una episiotomía, diseñado para el placer masculino futuro, ignorando el dolor crónico de la mujer. Es la prueba definitiva de que, para el sistema, el cuerpo femenino sigue siendo un envase para el disfrute ajeno.
Reconocer la violencia obstétrica es denunciar que las instituciones, que deberían protegernos, a menudo son las que más nos despojan de nuestra identidad, tratándonos como "mujeres huecas".
3. Del "Techo de Cristal" a los "Suelos Pegajosos"
El feminismo liberal se obsesionó con el "techo de cristal" —el éxito de unas pocas en las plantas altas—. Pero el feminismo que defendemos desde las bases de Podemos entiende que el problema real son los "suelos pegajosos".
Para la mayoría, la meta no es el consejo de administración, sino lograr despegarse de la precariedad de un sistema que nos ata al sótano laboral. La falta de corresponsabilidad no es un "asunto familiar"; es un imán institucional que nos mantiene en empleos peor pagados y jornadas parciales. La verdadera transformación ocurre cuando las instituciones asumen que la precariedad de las mujeres es la que sostiene la rentabilidad del país.
4. Los cuidados: el ejército invisible que sostiene el mundo
Hay una realidad matemática que el capitalismo intenta ocultar bajo el velo del "amor": si las mujeres paramos de cuidar, la economía se desintegra en 24 horas. Estos cuidados representan cerca del 80% de la riqueza per cápita de un país si se monetizaran.
Pensemos en el ejemplo de una familia normativa donde el padre es el "productor" y la madre se encarga de lo invisible. Si ella desaparece, ese sueldo "holgado" del padre colapsa al intentar externalizar la cocina, la limpieza, el acompañamiento escolar y la carga emocional. Lo que antes era "gratis" se vuelve impagable. El sistema productivo solo es viable porque existe un ejército invisible trabajando sin cobrar. Por eso, lo decimos con toda la rabia y claridad necesaria:
"Los cuidados no son altruismo, son trabajo".
5. El mito de Caperucita y el peligro real
El patriarcado nos ha vendido el cuento de Caperucita Roja: nos enseña a ver la calle como un bosque oscuro y lleno de lobos, obligándonos a vivir bajo el "mándame tu ubicación" y el miedo al espacio público. Pero los datos rompen el marco: el 90% de las violencias sexuales ocurren en el hogar y son cometidas por conocidos (padres, amigos, parejas).
El urbanismo feminista no solo pide más luces en las calles; exige desmantelar la narrativa que pone el foco en la víctima ("no vuelvas sola") en lugar de ponerlo en el victimario. El peligro no está fuera de casa; a menudo, el lobo nos dio la cesta antes de salir. Transformar las instituciones significa que la vivienda sea, por fin, un lugar de refugio y no el escenario principal de la agresión.
El Deep Dive: La mentira del binarismo
A menudo se trata la intersexualidad como una anomalía marginal, pero hay más personas intersexuales en el mundo que personas pelirrojas. La mutilación genital de bebés para forzarlos a encajar en un género al nacer es una de las violencias más silenciadas. Debemos entenderlo políticamente: el binarismo de género es una mentira tan grande como el bipartidismo. Ambos sistemas buscan simplificar la realidad para controlarnos mejor. Reconocer la diversidad es la única forma de que el feminismo sea realmente radical, es decir, que vaya a la raíz.
Conclusión: Un futuro habitable
El feminismo no es una guerra de sexos; es la demanda de un mundo habitable para todos. Es una reconstrucción de la salud, del tiempo, de la vivienda y de los afectos. Se trata de reconocer que el sistema actual solo se sostiene porque tú estás agotada.

Si el sistema se alimenta de tu cansancio invisible, ¿no es hora de exigir instituciones que, por fin, pongan la vida en el centro? 

viernes, 27 de febrero de 2026

🏛️ Gestión nefasta y sombras sobre lo público: Alejandra Durán alza la voz por Andalucía

Desde el círculo de Podemos Almonte, seguimos muy de cerca la labor de nuestra compañera Alejandra Durán en el Parlamento de Andalucía. En la reciente Comisión de Desarrollo Educativo, Alejandra ha puesto contra las cuerdas al Gobierno de la Junta, denunciando desde el descontrol financiero en instituciones públicas hasta la alarmante desprotección de los datos de nuestros hijos e hijas.

Aquí te resumimos los puntos clave de una jornada donde la transparencia brilló por su ausencia en el lado del PP:


1. El "varapalo" al Parque de las Ciencias de Granada 🔬

La Cámara de Cuentas de Andalucía ha emitido un informe demoledor sobre el Consorcio del Parque de las Ciencias, calificando la gestión de 2023 como desfavorable por incumplir la legalidad en casi todas sus áreas.

  • Alejandra ha denunciado un "fallo sistémico de gobernanza" con estatutos desactualizados e incumplidos y la falta de un inventario patrimonial.

  • Se han detectado 35 contratos no menores por más de 15 millones de euros con prórrogas irregulares y falta de controles básicos.

  • Conflicto de intereses: Nuestra portavoz recordó que el actual responsable de fiscalizar este informe debió abstenerse, ya que ocupó cargos de gestión directa en el ámbito analizado durante 2022.

2. Educación: Menos propaganda y más recursos 🏫

Frente al anuncio de bajada de ratios de la Consejería, que Alejandra calificó de "electoralista", se puso sobre la mesa la realidad que sufren los centros públicos:

  • El engaño de las cifras: El PP saca pecho con un anuncio de 150 aulas nuevas tras haber eliminado 3.000 aulas públicas en Andalucía en los últimos años.

  • Falta de apoyo a la diversidad: Se ha exigido que la bajada de ratio no sea un anuncio vacío y que vaya acompañada de la contratación de personal técnico de integración social (PTIS), orientadores y especialistas en AL y PT.

  • Infraestructuras dignas: Alejandra llevó al Parlamento la voz de la comunidad educativa de Fuentes de Andalucía, exigiendo mejoras en centros que, como el IES Alarife-Ruiz Florindo, llevan décadas sufriendo un deterioro estructural grave.

3. Nuestros menores no son mercancía para Google 📱

Uno de los puntos más graves fue la denuncia por la cesión masiva de datos personales de cientos de miles de menores andaluces a la multinacional Google.

  • Se han entregado identidades, historiales académicos e incluso datos sensibles sobre creencias religiosas o salud sin informar debidamente a las familias sobre los riesgos.

  • Mientras países como Francia, Alemania o Dinamarca restringen estas herramientas en la escuela pública para proteger a la infancia, el Gobierno andaluz sigue adelante sin transparencia.

  • Para Podemos, la soberanía digital es fundamental: la educación pública no puede ser una transacción donde el precio a pagar sea la privacidad de nuestros niños y niñas.


"El control al poder no solo tiene que ejercerse, tiene que ejercerse sin la mínima sombra de duda". — Alejandra Durán.

Desde Podemos Almonte seguiremos luchando para que el dinero público se gestione con rigor y para que nuestra educación sea, ante todo, un derecho protegido y de calidad.

¿Qué opinas de que se cedan los datos de nuestros hijos a grandes multinacionales? ¡Déjanos tu comentario abajo!


sábado, 21 de febrero de 2026

La muerte de los nadie.

 "¿Legítima defensa o gatillo fácil? Un hombre maliense muere a manos de la Guardia Civil en Almonte bajo un manto de silencio mediático. Analizamos por qué la versión oficial se queda corta y por qué las vidas migrantes en nuestros campos siguen sin importar lo suficiente como para investigar el 'porqué' antes del 'disparo'."



Silencio y plomo en Almonte: Cuando la versión oficial sustituye a la justicia


El pasado 11 de febrero, el suelo de una finca agrícola en Almonte (Huelva) volvió a teñirse de tragedia. Un hombre de origen maliense, trabajador en los módulos de una explotación de frutos rojos, perdía la vida tras recibir un disparo de la Guardia Civil. La noticia ha pasado por los medios como una ráfaga: breve, aséptica y estrictamente pegada al teletipo oficial. Se acabó con una vida, pero parece que no hay preguntas que hacer.


La parquedad como herramienta de olvido

Lo que hemos leído estos días es un ejercicio de minimalismo informativo. La narrativa es casi automática: aviso por "actitud extraña", un hombre armado con un cuchillo, disparos al aire y, finalmente, el disparo letal para "repeler" una agresión. Fin de la historia.


Desde Podemos, nos negamos a aceptar que la muerte de un ser humano se despache con tres párrafos. La escasez de detalles no es neutral; es una forma de deshumanizar a la víctima. No se nos dice quién era, cuánto tiempo llevaba trabajando en condiciones probablemente extremas, ni qué le llevó a ese estado de desesperación.


¿Dónde está la investigación de los antecedentes?


Los medios se han limitado a describir el desenlace, pero ignoran sistemáticamente el origen. ¿Por qué este hombre estaba tan alterado?


Salud mental y exclusión: Es de sobra conocida la presión psicológica a la que están sometidos los trabajadores migrantes en los asentamientos y fincas de Huelva: aislamiento, precariedad y una ley de extranjería que asfixia.

Protocolos de desescalada: ¿Se intentó una mediación cultural o profesional antes de sacar el arma? ¿Había alguien capacitado para entender qué estaba gritando o qué necesitaba?


¿Era necesario el uso de fuerza letal?


La pregunta que nadie en el Ministerio del Interior parece querer responder es si se agotaron las alternativas. En un estado de derecho, la fuerza letal debe ser el último recurso absoluto, no una respuesta proporcional a un estado de agitación.


1. ¿Y los medios no letales? Se habla constantemente de la dotación de dispositivos Taser para las fuerzas de seguridad. ¿Por qué en este caso se optó directamente por el plomo?

2. Zonas no letales: Si la situación era crítica, ¿por qué los disparos terminaron con la vida del hombre en lugar de buscar la inmovilización en zonas no vitales (piernas o extremidades)?

3. La desproporción: Un hombre en crisis frente a dos patrullas armadas y entrenadas. La diferencia de poder es abismal como para que el resultado sea, invariablemente, un cadáver.


No son sucesos, es política

No podemos permitir que estos hechos se cierren como un simple "incidente de seguridad ciudadana". Cada vez que una intervención policial acaba con la muerte de un migrante en circunstancias poco claras, se abre una grieta en nuestra democracia.


Exigimos una investigación independiente que no se limite a validar la versión del agente implicado. Necesitamos saber qué falló en el sistema de protección social para que un trabajador terminara empuñando un cuchillo en un módulo de descanso, y qué falló en el protocolo policial para que la única solución fuera un disparo al pecho.


Las vidas de los trabajadores migrantes importan. El silencio de Almonte no puede ser la respuesta.

sábado, 7 de febrero de 2026

Matalascañas: Entre el postureo municipal y la urgencia real

La situación del paseo marítimo de Matalascañas tras los últimos temporales no es solo una cuestión de ladrillos y cemento; es el síntoma de una forma de hacer política que ya no nos sirve. Mientras el litoral se degrada y la seguridad de los vecinos y turistas pende de un hilo, asistimos a un espectáculo bochornoso: el "juego de la culpa" entre el Ayuntamiento de Almonte y el Gobierno central.



El fracaso anunciado de la arena: un despilfarro insostenible

Desde Podemos Almonte queremos denunciar que la solución "parche" de siempre —la aportación de arena— ha vuelto a demostrar su inutilidad. Esta última intervención no ha sido una excepción: el martes pasado, el mar ya se había tragado una parte importante de la arena vertida días atrás.


El oleaje rompió el muro de protección de la depuradora.

Es un ciclo de despilfarro económico sistemático. Se tiran miles de euros de dinero público al mar en actuaciones que sabemos, de antemano, que no funcionan. Ese dinero, que acaba desapareciendo en una marea, debería haberse empleado en necesidades reales de nuestro municipio o en soluciones estructurales basadas en la ingeniería de costas y el respeto a la dinámica del ecosistema.


Opacidad y falta de participación: ¿Dónde está la voz de los vecinos?

A este desastre técnico se le suma una alarmante falta de transparencia. El equipo de gobierno local y las administraciones implicadas gestionan este conflicto de espaldas a la ciudadanía.


¿A qué espera el alcalde para autorizar de forma inmediata las obras de emergencia necesarias?


¿Por qué no se consulta a los colectivos vecinales y expertos locales antes de repetir errores que nos cuestan dinero a todos?


No se ha contado con la gente de Almonte ni de Matalascañas. Exigimos procesos de consulta ciudadana para decidir cómo queremos que sea nuestro modelo de playa y cómo debemos protegernos ante la crisis climática que ya está aquí.


Nuestra postura: Política real frente al postureo

Frente a la "guerra de culpas" entre Ilusiona, el PP y el PSOE, nosotros planteamos:


Prioridad absoluta a la seguridad: No se puede jugar con la integridad de la gente por un cálculo de votos. Las obras de emergencia deben ejecutarse ya, pero con un plan serio.


Fin al modelo de "parches": Basta de tirar arena para que se la lleve el primer temporal. Necesitamos una gestión ecosocial del litoral que no sea un saco roto de dinero público.


Democratización de la gestión: Exigimos transparencia total sobre los tiempos administrativos y que se abran canales de participación para que el pueblo decida sobre su patrimonio.


Conclusión: Basta de juegos de culpas

Desde el Círculo de Podemos Almonte lo tenemos claro: la política debe servir para cuidar lo que es de todas y todos. No aceptamos que Matalascañas sea el rehén de las rencillas partidistas ni el escenario de políticas ineficaces que solo sirven para la foto.


Es hora de una gestión valiente, transparente y que priorice el interés general y la sostenibilidad sobre las siglas. Porque el patrimonio de Almonte no se vende, se defiende.