La soberbia y la gestión de "hechos consumados" del equipo de gobierno municipal han provocado un caos jurídico y administrativo sin precedentes en nuestro municipio.
El pasado viernes asistimos a un espectáculo dantesco: mientras la mayoría absoluta del Pleno del Ayuntamiento (11 votos de la oposición frente a los 10 del gobierno local) RECHAZABA de forma rotunda la ordenanza reguladora de la zona ORA (zona azul), los operarios de la empresa Dornier ya estaban en las calles de Matalascañas activando los parquímetros y cobrando a los vecinos y visitantes.
Afrontamos una vía de hecho ilegal de manual. Una vulneración flagrante del principio de reserva de ley recogido en nuestra Constitución (Art. 31.3), que exige que cualquier prestación patrimonial pública cuente con el respaldo de una norma aprobada democráticamente. En Almonte, el órgano soberano ha dicho NO, pero el equipo de gobierno ha decidido que sus acuerdos privados con las multinacionales de la recaudación valen más que la palabra del Pleno.
Una chapuza que empezó la casa por el tejado
Este desastre no es un accidente; es la consecuencia previsible de una gestión negligente. El equipo de gobierno firmó la adjudicación del contrato con la empresa en septiembre de 2025, sin tener aprobadas previamente las ordenanzas fiscales y reguladoras. Es decir, vendieron la piel del oso antes de cazarlo, comprometiendo al Ayuntamiento en un contrato millonario sin la certeza de contar con la mayoría política para sacarlo adelante.
Las consecuencias de esta temeridad las sufrimos ya:
Inseguridad y expolio al ciudadano: Todo dinero introducido en los parquímetros es, desde un punto de vista jurídico, un cobro indebido. Las denuncias colocadas en los parabrisas son radicalmente nulas.
Amenaza de indemnizaciones millonarias: Al no poder ejecutarse el servicio por la falta de ordenanza, la empresa concesionaria tiene la alfombra roja para demandar al Ayuntamiento por responsabilidad patrimonial contractual, reclamando daños, perjuicios y lucro cesante.
Exigimos la Acción de Regreso: Quien rompe, paga
Desde Podemos Almonte lo tenemos muy claro: el dinero del pueblo es sagrado. Las arcas municipales deben destinarse a mejorar la limpieza de nuestras playas, la sanidad, la vivienda y los servicios públicos esenciales, no a tapar los pufos y los delirios de grandeza de unos gobernantes que se creen por encima de la ley.
Por ello, hacemos un llamamiento firme a todas las fuerzas sociales, asociaciones de propietarios y al conjunto de la oposición para no aflojar ni un milímetro en esta lucha:
Paralización inmediata: Exigimos el apagado fulminante de todos los parquímetros en Matalascañas. Cada minuto que pasan encendidos se ahonda en la ilegalidad.
Depuración de responsabilidades: Si la justicia acaba imponiendo una indemnización millonaria a la empresa por los errores del gobierno, exigiremos la aplicación estricta de la acción de regreso. Los responsables políticos que firmaron esta chapuza a sabiendas de su inviabilidad jurídica deben responder con su patrimonio personal y sus bienes, no con los impuestos de los almonteños y almonteñas.
Basta ya de gobernar a espaldas del Pleno y de espaldas a los vecinos. Defender Almonte y Matalascañas es defender la legalidad, la democracia local y el bolsillo de nuestra gente. ¡No vamos a permitir que este chanchullo lo pague el pueblo!
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