1 DE MAYO: NO ES FIESTA, ES LUCHA Y el 17 de mayo, las urnas también son trinchera
Hoy, primero de mayo, los que mandan querrían que lo viviéramos como un día de descanso, un puente más en el calendario, un respiro entre semana que adormecer la memoria. Pero el Primero de Mayo no nació para descansar. Nació en la sangre y el sudor de quienes fueron a trabajar un lunes de 1886 en Chicago y no volvieron a casa.
Nació para recordar que los derechos no se regalan: se arrancan.
La jornada de ocho horas, el fin del trabajo infantil, las vacaciones pagadas, la baja por enfermedad, el derecho a sindicarse, el salario mínimo...** Ninguna de esas conquistas cayó del cielo. Cada una tiene detrás años de organización, huelgas, represión y lucha de la clase trabajadora frente a quienes siempre han preferido que produzcamos más, cobremos menos y callemos.
¿Y hoy? ¿Ya está todo ganado?
Hoy, en Almonte, en Huelva, en Andalucía, hay trabajadoras y trabajadores que se levantan antes del amanecer para recoger fresas que no podrán comprar. Hay jóvenes con titulación que encadenan contratos basura o se marchan porque aquí no hay futuro para ellos. Hay familias que trabajan y aun así no llegan a fin de mes. Hay temporeras que soportan condiciones de explotación que avergonzarían a cualquier sociedad que se llame civilizada.
El trabajo precario no es un accidente. Es una elección política. La de quienes llevan años gobernando Andalucía de espaldas a su gente trabajadora.
El 17 de mayo, la lucha continúa en las urnas
Dentro de dieciséis días, Andalucía vota. Y ese voto también es una herramienta de clase.
Desde Podemos Almonte lo decimos con claridad: el 17 de mayo no votamos entre gestores del mismo sistema. Votamos por si Andalucía va a tener una voz que defienda la sanidad pública, los servicios sociales, los derechos laborales y la dignidad de quienes viven de su trabajo y no de las rentas de otros.
Por Andalucía es la candidatura que recoge ese compromiso: el de no mirar para otro lado cuando se precariza el empleo, cuando se privatiza lo público, cuando se criminaliza la protesta o cuando se ignora a la Andalucía rural y trabajadora.
El Primero de Mayo no es fiesta. Es memoria. Es compromiso. Es futuro.
Que este año, el eco de las calles llegue también a las urnas.
¡Viva el Primero de Mayo!
¡Que la lucha siga el 17 de mayo!
🔴⚫ Podemos Almonte — Círculo Podemos Almonte
