El Ayuntamiento de Almonte usa el “rigor técnico” para encubrir la negativa a atender las demandas legítimas de sus trabajadoras y trabajadores
Tras el lenguaje técnico-administrativo de la nota oficial del Consistorio se esconde algo mucho más sencillo: la negativa a negociar, a reconocer derechos y a dar respuestas concretas a la plantilla municipal.
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Almonte ha hecho pública una nota de prensa en la que defiende su gestión de personal bajo una retórica de legalidad, responsabilidad y rigor técnico. Desde Podemos Almonte consideramos necesario analizar su contenido con detenimiento, porque lo que esa nota dice —y lo que calla— merece una respuesta.
El tecnicismo como sustituto del diálogo
El Consistorio alardea de su disposición al diálogo “dentro de los cauces establecidos”, pero al mismo tiempo vacía de contenido la principal herramienta de ese diálogo: la Mesa General de Negociación. Según su propio texto, dicha Mesa solo se convocará cuando el equipo de gobierno considere que hay asuntos que “conforme a la normativa deban ser objeto de negociación”. En otras palabras, son ellos mismos quienes deciden qué se negocia y qué no. Eso no es diálogo; es un monólogo con trámite.
La Valoración de Puestos de Trabajo: un aplazamiento sin fecha
Sobre la Valoración de Puestos de Trabajo —una de las principales reivindicaciones de la plantilla— el Ayuntamiento reconoce que es una herramienta importante, pero acumula obstáculos difusos: “deficiencias que deben corregirse”, “requisitos no concurrentes”, “viabilidad presupuestaria”. No se concreta qué deficiencias son, cuándo podrían subsanarse ni qué plazo maneja el equipo de gobierno.
El “recordatorio” sobre los descansos: disciplinamiento encubierto
Especialmente preocupante resulta el apartado relativo a los tiempos de descanso. El Consistorio lo presenta como la mera aplicación de una norma ya vigente, como si no hubiera nada nuevo. Pero el momento en que ese “recordatorio” se produce —en pleno conflicto laboral, con la plantilla organizándose para defender sus condiciones— no es casual ni inocente. Es una señal de que se les vigila, de que el ejercicio de sus derechos tiene consecuencias. Que eso se haga amparándose en un reglamento no lo convierte en algo neutro; lo convierte en algo más sofisticado.
El estudio de riesgos psicosociales: ¿solución o dilación?
El anuncio de un estudio de riesgos psicosociales podría ser una buena noticia si no llegara en el mismo comunicado en que se niega la negociación, se aplaza la Valoración de Puestos y se “recuerdan” las normas de presencia. En este contexto, el estudio parece más una forma de ganar tiempo que una respuesta real. Los problemas de salud laboral no se resuelven estudiándolos indefinidamente; se resuelven adoptando medidas.
Lo que esta nota no dice
La nota del Ayuntamiento no dice cuándo se convocará la Mesa de Negociación. No dice en qué plazos podría abordarse la Valoración de Puestos. No dice qué “deficiencias técnicas” impiden avanzar ni quién es responsable de corregirlas. No dice nada sobre las condiciones concretas que han llevado a la plantilla a movilizarse. El silencio sobre todo esto es tan elocuente como lo que sí se dice.
Gestionar con responsabilidad no significa aplazar indefinidamente las demandas legítimas de quienes sostienen día a día los servicios públicos del municipio. Significa escuchar, negociar y actuar. El equipo de gobierno de Almonte parece haber confundido la prudencia con la inacción, y el rigor técnico con la excusa permanente.
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