Desde Podemos Almonte, aunque no tengamos un asiento en el consistorio, no quitamos el ojo a lo que ocurre en las instituciones que deberían ser de todos. Lo vivido en el Pleno Extraordinario de abril no es solo un ejercicio de autoritarismo; es un insulto a la inteligencia de los almonteños.
1. El "Escaparate" de Bella frente a las necesidades reales El alcalde Francisco Bella ha vuelto a demostrar que su prioridad es el postureo político. Convocó un pleno extraordinario a petición de la oposición que debía tratar cuatro temas vitales: la Valoración de Puestos de Trabajo (VPT), el canon de los Montes de Propios, la situación de las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) y las ayudas a deportistas. Sin embargo, haciendo uso de una interpretación torticera de los informes técnicos, restringió el debate a un solo punto: las ayudas a deportistas de élite. Para Bella, una foto con un trofeo vale más que el pan de las familias que cuidan a nuestros mayores.
2. El "No" a las trabajadoras del SAD y a los agricultores Es indignante que se bloquee sistemáticamente el debate sobre la compensación de la gasolina para las trabajadoras de SADA, que tienen que poner dinero de su bolsillo para desplazarse a Matalascañas o El Rocío. Mientras el equipo de gobierno presume de grandes inversiones, niega una partida de apenas 15,000 euros alegando "inestabilidad presupuestaria". Lo mismo ocurre con el canon de los Montes de Propios: el alcalde se negó a discutir la reducción de la tasa de secano a 50 €/ha, condenando a la agricultura tradicional mientras favorece el "derecho a compra" solo para quienes pueden pagar el regadío intensivo.
3. Un Pleno convertido en un "Reality Show" dictatorial La dirección de la sesión fue un atropello democrático. El alcalde y su equipo se permiten monólogos de casi 30 minutos, pero amordazan a la oposición limitando sus turnos a un minuto y medio. Durante el pleno, asistimos a una lluvia de llamamientos al orden y amenazas de expulsión cada vez que un concejal intentaba salirse del guion impuesto por la presidencia. Bella ha dejado claro que "esto no es un diálogo", convirtiendo el salón de plenos en un espacio de censura pura y dura donde al tercer aviso te echan a la calle por discrepar.
4. La administración paralela y el oscurantismo Desde la oposición se denunció que el gobierno está creando una "administración paralela" mediante auditorías externas como las de la empresa Numsis, desplazando a funcionarios públicos para entregar la gestión a consultoras privadas. A esto se suma el oscurantismo en la contratación, con expedientes que llegan tarde o incompletos y recursos que nunca se contestan, dejando al Ayuntamiento bajo una constante sombra de sospecha.
Conclusión: Almonte no es el cortijo de nadie Este pleno es el mejor ejemplo del "ordeno y mando" de Ilusiona: un gobierno en minoría que usa artimañas legales para silenciar la voz del pueblo. En Podemos Almonte seguiremos denunciando que el derecho a la tierra y a un trabajo digno no pueden depender de la voluntad de un alcalde obsesionado con su propia imagen. Lo público se defiende, y no vamos a permitir que se hipoteque el futuro de Almonte por 30 años de privatizaciones y fotos de Instagram.

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